Hace cinco años, nació Ohana de un sueño simple pero poderoso: dar amor y protección a jóvenes con diversidad funcional y apoyar a familias y cuidadores que a menudo, caminan solos en esta misión sagrada de cuidar y amar a seres tan especiales.
Hemos crecido despacio, con pasos firmes y llenos de ternura, siempre priorizando el bienestar general y el amor incondicional para cada integrante. Creamos una gran familia —Ohana— donde todos tejemos una red de apoyo mutuo, nos fortalecemos en la adversidad y florecemos juntos, como raíces entrelazadas.
Ser reconocidos como organización pionera en el desarrollo de una cultura que favorezca la calidad de vida de las personas con diversidad funcional, especialmente cognitivas, promoviendo equidad e inclusión para cada integrante, ofreciendo un segundo hogar donde se sientan plenamente acogidos, siempre con el más alto sentido ético y moral.
Ellos son el corazón palpitante de Fundación Bienestar Ohana: abrazando con profesionalismo y ternura a jóvenes con diversidad funcional y sus familias.
El faro que guía nuestra gran familia
Refugio cálido para almas en tormenta
Transforma retos en sonrisas radiantes
Creatividad que despierta almas dormidas
Cuerpos fuertes, espíritus invencibles
Melodías que curan el corazón
Dulzura que endulza nuestras batallas
Manos amorosas que nunca fallan
Orden que hace posibles los sueños
Números que protegen nuestro futuro
A diferencia de otros centros, en Ohana ofrecemos cuidado permanente o temporal para personas con diversidad funcional los 365 días del año — sin cierres, sin periodos de receso — adaptándonos a las necesidades reales de cada familia y cuidador en Bogotá.